lunes, 13 de abril de 2020

BREVES HISTORIAS DE RADIO - 4

4.- Los concursos radiales.

Uno de los recursos más eficaces utilizados por radio emisoras comerciales para captar auditores y mantenerlos como seguidores fieles se expresa en la forma de concursos radiales.
El efecto resultante se denomina sintonía cautiva.
Se plantea a los oyentes tareas simples a cumplir a cambio de una recompensa. Esas tareas hoy se conocen como "trivias" (por trivialidades).

Las hay de dos tipos. Unas para espectadores presentes o en salas auditorio y otras destinadas a los oyentes en casa o distantes.
De las primeras, las más populares y reiteradas a lo largo de los años han sido las maratones cronometradas. Consisten en competiciones basadas en mencionar la mayor cantidad posible de palabras que cumplen una misma condición durante un tiempo muy breve predefinido.
Eduardo de Calixto fue el primero en popularizar una modalidad conocida como "Hasta quemarse lo dedos". Es un desafío donde, en lugar de un cronómetro, el concursante declara palabras mientras sostiene un fósforo encendido entre sus dedos.
  
Pedir trivialidades a los auditores es un recurso que tiene muchas ventajas sobre la opción de ofrecer tareas difíciles. Las pruebas con elevada dificultad desalientan a la mayoría a menos que la recompensa sea económicamente atractiva y eso eleva el costo del método e  implementación sin garantizar resultados provechosos porque es esencialmente elitista. Además, corrompe a los oyentes. Se tiende a establecer una vara progresivamente más alta de recompensa y sin retorno. Por otra parte, los premios de alto valor económico concentran la gratificación en una sola persona. 

Inversamente, las trivias entusiasman de modo masivo y los premios de bajo costo pueden distribuirse entre muchos participantes. Aparte de eso, una trivia se puede replicar sin límites sin desgaste puesto que es muy fácil variar el contenido y conseguir patrocinadores dispuestos a ofrecer mercaderías de bajo costo para materializar las recompensas. Así se genera un circuito virtuoso donde todos pueden ganar algo.

Una trivia radial se puede implementar utilizando un número telefónico o una dirección de correo adonde dirigir las respuestas escritas con un plazo acotado de tiempo para participar.
Independiente del método, siempre se presenta el mismo fenómeno.
Los profesionales del concurso. Participantes que se organizan concertados para incrementar las probabilidades de capturar la mayor cantidad posible de premios para un grupo familiar. Su ingenio los lleva a fabricar sus sobres doblando hojas de papel. Esto atenta contra concursantes primerizos que confían en una supuesta igualdad de condiciones para todos.

Una frase habitual resume bien lo que ocurre:
--"He participado miles de veces y nunca gano."
La anterior lleva a otra:
--"Todos los concursos están arreglados."

Como libretista y creador de concursos para radio, el tema era mi principal preocupación porque los resultados inciden fuertemente en la satisfacción de los auditores.

Con esta cuestión en mente propuse y realicé uno de los concursos más exitosos y breves que se hayan hecho en radio.  El desafío "Portales la pegó" proponía diariamente hallar una estampilla con el logotipo oficial de la emisora que había sido escondida en algún lugar de Santiago durante la noche anterior. Quien la hallara debía llevarla a los estudios de la radio para una entrevista y entrega del premio.  Durante la mañana se daban pistas progresivas para ayudar a encontrarla.

Las mayores dificultades eran lograr esconderla sin ser detectados por el público y escoger lugares que evitaran el vandalismo.
Para mantener el secreto del lugar y evitar filtraciones, realizaba la tarea personalmente ocultando la estampilla a diversas horas entre la medianoche y la madrugada en diversos barrios de las comunas de Santiago. El escondrijo típico era el agujero que los postes de alumbrado eléctrico poseen a un metro del suelo. El procedimiento implicaba muchísimo sacrificio personal pero nunca me atreví a delegarlo para garantizar su legitimidad.

Cuando se le dio término en Santiago, este insólito concurso fue implementado en la Portales de Valparaíso con un debut muy exitoso y un final abrupto. Las autoridades exigieron su término porque el público se volcaba en masa a las plazas, destruyendo todo a su paso en busca de la estampilla.     

Retornamos, entonces, a las trivias mediante cartas.
Cómo emparejar la cancha entre grupos familiares organizados que enviaban miles de cartas y miles de auditores que enviaban una sola c/u?
Una repuesta acertada permite incrementar constantemente la cantidad de auditores fieles al medio de comunicación.

A todo medio le importa mucho cubrir el mayor territorio geográfico posible que concentre un máximo de habitantes. Por ejemplo, todas las poblaciones de todas las comunas más pobladas de Santiago, agregando muestreos selectivos y puntuales de los otros sectores.

En estricto rigor, mi solución integral consistía en descartar el azar escogiendo estratégicamente a cada ganador, anotando su nombre y dirección en una bitácora para evitar repetirlo en los próximos "sorteos". Disponía de un mapa del Gran Santiago en mi oficina. Iba clavando banderillas sobre los puntos donde había  asignado cada premio.
He escrito "mi solución" porque no me consta que otros medios la hayan aplicado o lo hagan así actualmente aunque sigo pensando que es la mejor opción.  

Este método poco ortodoxo daba lugar a frases tales como:
--"Primera vez que mando una carta y me gané un premio."
--"No lo podía creer. Siempre pensé que estas cosas estaban arregladas."
Los efectos eran evidentes. Radio Portales fue La Primera de Chile y su audiencia no paraba de crecer. 

sábado, 11 de abril de 2020

BREVES HISTORIAS DE RADIO - 3

3.- Emisoras "La Voz del Maule"

Transcurrir parte de la niñez y adolescencia sin grandes sobresaltos en Constitución fue placentero pero insoportable a la vez. Quizás por la ausencia de sorpresas. O por su exuberancia. Balneario favorito de muchos en tiempos anteriores a la llegada de Celulosa Arauco. Playas, río, cerros, montañas y comunidades rurales cercanas. Artesanías y un tren sacado de un cuento de hadas que llega hasta Talca bordeando el río Maule, uniendo un rosario de estaciones. 

Rodeado de cerros, allí era difícil sintonizar radio emisoras de "onda larga" antes de 1960 cuando la TV daba sus primeros pasos en Chile. Así que una buena opción era la "onda corta" instalando, para esos fines, una buena antena. Por esos años trabé amistad con un muchacho algunos años mayor. Caupolicán Sanhueza tenía una cualidad innata. Su asombrosa voz microfónica. Oirlo era como escuchar radio. Él lo sabía y lo disfrutaba. Me recomendaba escuchar "onda corta". "La voz de Canadá", "La voz de América" con Iván Silva Acuña, radio Nederland ("Imágenes musicales de los Países Bajos" con Patricio Bañados).

Y fui adquiríendo la afición. Instalé una enorme antena en el jardín de mi casa. Pude captar estaciones de Santiago y Talca. Las voces de Sergio Silva, Eleodoro Achondo, Oscar Fock, Raúl Matas, Hernán Pereira y muchos otros comenzaron a ser familiares. A tal punto que las analizaba para detectar virtudes y defectos. Los acartonados, los engolados, los "naturales".    

Entre los maulinos destacaba Eliano Santos, técnico visionario, único experto en electrónica del pueblo. Tenía una hija espectacular, hermosísima. Construye y cuelga dos gigantescas cornetas de madera en el techo del quiosco de la plaza de armas. En el centro de esas cornetas fija unos poderosos parlantes. Construye un potente amplificador de sonido. Lo instala en el segundo piso de un viejo edificio (que ya no existe) ubicado al costado sur de la plaza. 

Don Eliano tenía un ayudante. El Manolo poseía una varonil y hermosa voz estereofónica. Fue el primer locutor que escuché en mi vida. Obviamente, Manolo comienza a dar vida a "La voz del Maule" "transmitiendo" por las cornetas instaladas en el quiosco de la plaza de armas de Constitución.  La improvisada iniciativa se torna habitual. Todas las tardes "Emisoras La voz del Maule" funciona animando a la comunidad desde la plaza de armas. Avisos, recados y música a diario. Para escuchar había que acudir a la plaza.

Mi amigo, el Caupo, por sus dotes, fácilmente logró acceder a los micrófonos de "La voz del Maule".  Y se convirtió en el locutor alterno del Manolo. La "radio" maulina lograba dos locutores de lujo.
Pero el Caupo traía un as en la manga. Estaba perdidamente enamorado de una hermosa muchacha que pasaba de vez en cuando por la plaza. La jovencita, sin estar consciente de ello, era una réplica fiel de Emma Peel (Diana Rigg). Idéntico rostro, la misma melena, la misma silueta. Y un aire misterioso.

El Caupo se las ingeniaba para detectar cada vez que pasaba la joven por la plaza y, en ese preciso momento, comenzaba a recitar algún poema de Pablo Neruda con un fondo musical escogido.
Nunca supe cómo se llamaba la joven. Pero supongo que jamás se dio por aludida con los poemas. Siempre cruzaba rauda la plaza, sin detenerse.

Mi amigo emigró de Constitución. Me contaron que se radicó definitivamente en Punta Arenas y no volvió nunca más.

viernes, 10 de abril de 2020

BREVES HISTORIAS DE RADIO - 2

2.- La radio del Compañero Allende

Googleando hallaremos que:

"Radio Portales de Talca fue una emisora de radiodifusión chilena, fundada en Talca el 14 de Abril de 1956 por los palestinos don Raul Tarud Siwady y su cuñado, don Abraham Hasbún. Su señal fue CC 108 en amplitud modulada, y en onda corta CE602 en la banda de 49 m y CE984 en la banda de 30 m."

Todo iba bien durante algunos años y mejora abruptamente a partir de 1960.
Se modifica la sociedad y la Portales se transforma en el consorcio "Emisoras Diego Portales".
Aparecen como socios los hermanos Arturo, Raúl y Nelson Tarud, en sociedad con Abraham Hasbún, Nazir Hirmas y el Ingeniero Pedro del Campo Benavente.

El consorcio aparece por tres puntos del dial AM, encabezado por  radio Portales de Santiago con filiales en Valparaíso y Talca.
Los rostros públicos al frente de las emisoras fueron los 3 hermanos Tarud ya mencionados hasta el Golpe de Estado de 1973. Los demás socios no resultaban visibles al común de los mortales.

Desde sus comienzos, la Portales arrasó, como un tsunami, con la sintonía radial chilena. Durante años se posicionó holgadamente como "La primera de Chile" debido a un cuidadoso equilibrio político y a la desbordante creatividad de su equipo humano, Departamento de Prensa y elenco artístico.  

Mientras se acercaban las elecciones presidenciales de 1970, un rumor comenzó a correr por los pasillos. Para entender su importancia es preciso saber que, en esa época, la mayor empresa fabricante de neumáticos en Latinoamérica era la chilena GENERAL INSA creada por Corfo.

Hirmas había iniciado la creación de una nueva empresa para competir con INSA. Comenzaba a tomar forma en el Norte del país la empresa MANESA (Manufacturera de Neumáticos SA).
El rumor, en calidad de cahuín, decía que Hirmas, socio mayoritario en la propiedad de Radio Portales de Santiago, estaba en conversaciones con el candidato Salvador Allende, tras un préstamo Corfo que le permitiera culminar la instalación de su planta nortina, si es que éste salía elegido. (Tenía la más alta probabilidad de ocurrir.) Le transferiría, a cambio, sus acciones de Radio Portales.

Corren los meses. Allende llega a La Moneda. Y, al interior de Radio Portales, todo cambia. Quienes habíamos tratado, durante años y sin éxito, de formar un sindicato, asistimos perplejos a un sórdido espectáculo. Todo el personal que antes nos volvió la espalda, se agrupó y, en masa, crearon el Sindicato de Trabajadores de la radio, cuya directiva controlaron simpatizantes DC y detractores de la Unidad Popular.

Paralelamente comenzó, cada día más manifiesto, un descontrol y comportamiento errático de la Gerencia, dando la sensación de falta de autoridad.
Un nuevo rumor afirmaba que el nuevo socio mayoritario de la radio era el Compañero Allende tras un traspaso de las acciones de Hirmas.

Haciéndome eco del rumor, fui a La Moneda donde existía una oficina destinada a la OIR (Oficina de Informaciones de la República).
La oficina ahora estaba a cargo del colega y amigo Eduardo Grunert.
Él había desempeñado labores de creador y animador de un famoso programa nocturno en la Portales: "Saludando la noche", auspiciado por "Scappini".  

Reproduzco acá las palabras textuales de Eduardo cuando me recibió en la OIR: 
"El hombre me dijo que te dijera que él no va a interferir ni en lo más mínimo con el manejo de la radio."
Me dejó sin palabras, sumido en un mar de dudas y temores.

La falta de un control visible y efectivo sobre su Departamento de Prensa dio lugar a protagonismos irresponsables y manipulación externa al medio. Allí se orquestó, por ejemplo, la destrucción del Mapu debido a que su vertiginoso crecimiento político amenazaba al eje gobernante PS-PC, dividiéndolo en dos corrientes irreconciliables, los pro Garretón y los pro Gazmuri, a fin de atomizarlo.


Tres Notas al margen:

* Salvador Allende jamás intervino en la conducción, en el manejo económico ni en las actividades de Radio Portales.
Simplemente dejó que los hechos ocurrieran.

* Radio Portales nunca ha sido un medio de izquierda sino más bien pro DC hasta el Golpe de Estado de 1973. Tras ese episodio fue puesta al servicio de la ultra derecha encabezada por la UDI. Luego fue adquirida por un grupo religioso evangélico.


* Hoy ya no existen General INSA ni MANESA. Fueron remplazadas por Good Year y Firestone.

BREVES HISTORIAS DE RADIO

Inicio esta serie de relatos con una descripción de la Radio tal y como era cuando ocurrieron los hechos y hasta nuestros días.
Creo que es importante dejarlo consignado al menos como un preámbulo.

1.- LA RADIO

Si uno busca mediante Google, hallará el siguiente párrafo:
"La primera transmisión radial en Chile data del 19 de agosto de 1922 y fue posible gracias a la iniciativa de los profesores Enrique Sazié y Arturo Salazar, ambos ingenieros de la Universidad de Chile."

Como herencia arrastrada desde la invención del teléfono, la primera tecnología empleada para emisiones de radio fue la Amplitud Modulada (AM) que consiste en montar las señales del rango audible (30 hasta 15.000 Hertz) sobre una portadora que opera a una frecuencia mucho más elevada,

La transmisión en AM tiene dos desventajas comparativas y una ventaja:
--Resulta imposible evitar que se mezcle con los ruidos naturales propagados en el universo y conocidos como "ruido blanco".  Así, las emisiones de radio en AM se ensucian con ruido de fondo. Se oye en los receptores como un soplido constante.
--Abarcar grandes distancias requiere transmisores que demandan un enorme consumo eléctrico.
--La ventaja estriba en que el haz emitido por la antena es capaz de curvarse frente a los obstáculos tales como cerros y edificios y por tanto sortearlos con éxito.

Posteriormente se desarrolla la Frecuencia Modulada (FM). En sus comienzos se utilizaba sólo como enlace para trasladar la emisión desde los estudios (lugar donde se realiza las actividad artística y productiva)  hasta la Planta Transmisora ubicada en la periferia de las ciudades donde se instalan las antenas y el transmisor.

La FM tiene dos ventajas comparativas y una desventaja:
--El ruido blanco no puede interferir las señales audibles por la forma en que se transportan. Resulta así una transmisión completamente limpia.
--Con muy poco consumo eléctrico se abarca un razonable rango de cobertura siempre que se trate de llanuras o bien que la antena emisora se instale en alturas considerables. Por ejemplo sobre un edificio o un cerro estratégico (enlace en visibilidad)
--La desventaja consiste en que el haz emitido por la antena no se curva y se comporta como bola de billar. Rebota, reflejándose en los obstáculos materiales. 

Sus ventajas dieron lugar al desarrollo de emisoras comerciales FM dedicadas, en un comienzo, exclusivamente a transmitir programas de música escogida y culturales. 

 Entre los años 1965 y 1976 se desarrolla el Sistema Dolby que permite anular por completo el ruido blanco en los receptores y aparatos de sonido.

Algunas de las primeras radio emisoras comerciales en Chile recibieron el nombre de la empresa que las financiaba o de sus propietarios. Radio Hucke, Otto Becker, y muchas otras.
Lo que no hallarán con Google es que fui amamantado por una locutora de radio Otto Becker. (Mi madre biológica no generaba leche).

Desde sus orígenes hasta aproximadamente la década de los 80 (1980), cuando se hablaba de "la radio",  uno se refería a las radio emisoras distribuidas entre los 535 y los 1.700 KiloHertz. La primera en el dial, para el caso de Chile, era Radio Ignacio Serrano de Melipilla en 540 KHz y la última, Radio Reloj en 1.540 KHz.

Este rango se conoce como Banda Media la que, por error, en Chile se popularizó como "Onda Larga" para distinguirla de la "Onda Corta" cuyo rango abarca desde 3 hasta 30 MegaHz.

Por debajo de los 535 KHz está la Banda Baja (Verdadera Onda Larga) que es utilizada por la Marina para sus Radio Faros. Por ejemplo, en 530 KHz opera el radio faro de Constitución emitiendo pitidos audibles en AM que representan en código Morse las letras CTN (raya punto raya punto, raya, raya punto).

Aclaro, para los neófitos, que existen diversas modalidades para transportar sonidos radiales. Entre los más conocidos están Amplitud Modulada (AM), Frecuencia Modulada (FM) y Modulación por Pulsos (PPM). Las emisoras comerciales chilenas solo operan en AM y FM.

En las transmisiones AM la portadora permanece fija mientras varía la potencia (amplitud) al compás del sonido emitido. Por ese motivo es posible "escuchar" los sonidos transportados mediante una cáscara de naranja adosada al mástil de la antena emisora de AM o posada sobre cualquier superficie metálica alrededor de esas antenas. Se dice que, cerca de las antenas AM, los alambres cantan.

En las emisiones FM, la potencia (amplitud) emitida es constante pero la frecuencia portadora se desplaza hacia arriba y hacia abajo siguiendo el compás de los sonidos transportados.

Tras el Golpe Militar que confiscó y/o silenció grandes emisoras de radio, tales como Radio Corporación (CB114), Radio Portales (CB118), Radio Magallanes (CB101) y otras que cayeron en falencia económica, comenzó el auge de las emisoras FM y la prostitución de sus contenidos.


A medida en que las emisoras de FM se iban popularizando, debido a contenidos progresivamente más vulgares, las emisoras AM comenzaron a decaer tornándose económicamente insostenibles.

Tras el advenimiento y masificación de Internet han comenzado a proliferar iniciativas privadas y estatales que utilizan páginas web alojando canales de radio y TV virtuales.

viernes, 22 de febrero de 2013

FIDEL CASTRO EN CHILE

Fidel en el Estadio Nacional:

-Quién creen uds que aprende primero, ellos o el pueblo.
-El pueblo! Grita el estadio.
-Permítanme que discrepe de la masa.
-Después van a decir que Fidel discrepa de la masa.
-Ellos aprenden primero.
-Ellos tienen el tiempo, los recursos.


Fidel, a punto de tomar avión de regreso, tras estadía en Chile:

"Después de visualizar el Proceso Revolucionario Chileno,
me voy más orgulloso que nunca de mi propia Revolución."

sábado, 1 de diciembre de 2012

La Radio del MIR


La radio del MIR
Nota inicial: Lo aquí relatado ocurrió así exactamente. Personajes, lugares y hechos son reales.

Es 11 de setiembre del 73. Son las 8,45 A.M. "Lobitos", profesor de Matemáticas en la Universidad Técnica del Estado, despliega un ejercicio sobre el pizarrón. Comienzan a oírse fuertes explosiones lejanas. Provienen desde el centro de Santiago. (En aquellos días estaba surcado por excavaciones del futuro Metro).
- Cauros, no podemos seguir la clase! Tá queando la embarrá allá afuera! Es mejor que se vayan pa la casa!

Salimos tranquilos de la sala tal y como si todos lo hubiéramos estado esperando. Empezaba el sueño (o pesadilla) surrealista. Ya, en la Alameda, se detectan signos de anormalidad. Gritos. Gente corriendo, tratando de alcanzar microbuses y liebres tan repletos de pasajeros que cuelgan desde sus puertas. Logro aferrarme a una liebre. Intento llegar a mi domicilio en la Villa Olímpica. Mientras viajo, trato de asimilar la gravedad de los hechos.

Muchas veces y con meses de anticipación habíamos analizado este escenario y teníamos certezas sobre un Golpe de Estado inminente y sus resultados. Sólo dudábamos acerca del día. Llegando a casa, recibo un recado telefónico urgente de Gladys Díaz, del Comité Central del MIR. Por ningún motivo debo acercarme a la radio y estar atento a nuevas instrucciones. Nuevo llamado. Habrá una reunión para decidir lo que debo hacer con Radio Nacional de Chile que está a mi cargo y es propiedad del MIR.

Antes que comience el bombardeo a La Moneda nos reunimos en la calle. Se resuelve que debo esperar un  tiempo prudencial "hasta que las cosas se calmen". Luego, debo reducir a dinero todo lo factible de vender en la Radio. Repatir el monto recaudado, entre el personal antiguo de la emisora, de modo proporcional a sus antigüedades, excluyendo a miembros del MIR. Un radiocontrolador (El Cara de Monja), los hermanos Luco (locutores) y un "nochero" (Mayordomo) del edificio serán los únicos beneficiados.
Exijo que se redacte un documento firmado por los dirigentes donde se establezca por escrito lo acordado y se diga que se me faculta para realizar la liquidación y distribución del dinero. Acceden, lo firman y me lo entregan. Nos despedimos deseándonos mutua "buena suerte". No volveríamos a vernos nunca más.

Una vez solo, deambulo por las calles del centro, observando, cavilando y evaluando. Llego a una conclusión. Si pretendo lograr lo que se me ha encomendado, no debo perder ni un minuto más. No habrá segunda oportunidad. Esos precisos momentos, mientras se realizan los primeros despliegues militares, son cruciales y mi única opción. Las Fuerzas Armadas seguramente iban a cumplir sus objetivos en un orden estricto de prioridades bélicas para la toma de control del país. Ignoro, pues, las recomendaciones recibidas y, decididamente, me encamino presuroso hacia Radio Nacional de Chile.

A principios del año 1973, recién terminadas las vacaciones de verano, la Plana Mayor del MIR ya tenía la convicción de un Golpe de Estado ineludible protagonizado por las FF.AA. El momento detonante se acercaba veloz. Miguel repetía constantemente: "Si tuviéramos más tiempo...". Con ese estado de ánimo me dicen que al Movimiento sólo le quedan en caja doce mil dólares. Me preguntan si, con ese dinero, será posible arrendar o comprar una radioemisora. Por esos días los valores de los bienes son absolutamente disparatados debido a las incertezas sobre el futuro del país. Respondo que voy a realizar intentos.

Fui directamente hasta las oficinas de una pequeña radio emisora ubicadas en la calle Santo Domingo de Santiago. Me recibe Luis Humberto Sorrel, propietario de Radio Nacional,  cuya programación musical  privilegiaba los tangos. Mi visita es sorpresiva. El no imagina mis intenciones.

- Ud vendería su radio?
 Sorrel ríe. Gesticula histriónicamente, golpeando la cubierta del escritorio con una mano mientras responde:
- Mire, joven. Si alguien viene y se pone con doce mil dólares en billetes sobre esta mesa, pero bien contaditos, yo me paro, le entrego la radio a puertas cerradas y no vuelvo nunca más por acá.
- Está usted hablando en serio?
- Oiga, quiere que se lo diga cantando?
 Lo único que voy a pedir es que me dejen llevarme una mesa de billar que tengo acá. Pueden quedarse con todo lo demás y hacer lo que se les antoje. Le doy mi palabra.

Vuelvo en la tarde de aquél mismo día a su oficina. Contamos los billetes. No se firmó ningún documento legal. Sorrel se llevó los dólares y su mesa de billar, desapareciendo sin volver más.

Ese día 11, la radio del MIR, casualmente, no había iniciado transmisiones. El radio operador de esa mañana debió ser Héctor Contreras (militante mirista, Detenido Desaparecido). Sólo permanecía en las oficinas, el Mayordomo del inmueble. Me franquea la entrada con cara de profunda preocupación. Está muy asustado. Lo tranquilizo y le doy instrucciones:

- Mantenga las puertas abiertas como si el día fuera completamente normal. Repita una y otra vez labores de aseo aunque no sea necesario para que permanezca ocupado y relaje los nervios. En cualquier momento, a partir de ahora mismo, vendrán a allanar estas oficinas. No oponga resistencia. Permanezca sereno, obediente, atento y callado. Déjelos hacer todo lo que deseen, incluyendo destrozos. No se alarme por ningún motivo. Ellos no lo buscan a usted. Si preguntan por el personal de la radio, diga que está extrañado porque nadie vino a trabajar hoy. Usted no sabe por qué. Cuando advierta que están terminando y a punto de irse, solicite encarecidamente que, por favor, dejen algún documento con una constancia del allanamiento. O bien, que dejen una marca muy visible en la puerta o en las paredes. Insista hasta llorando, si es preciso, por una prueba de su visita dejando en claro a qué institución o rama de uniformados pertenecen. Es muy importante lograr eso. Estaré observando desde lejos los acontecimientos hasta que ellos se vayan.

Y vinieron. Sin escándalo. Sigilosamente. No rompieron nada. Tampoco buscaron armas. Dedicaron todo el tiempo a la Discoteca de la emisora. Se llevaron la valiosa Colección completa de Discos de Carlos Gardel. Funcionarios de civil entregaron al Mayordomo una constancia escrita de su "allanamiento", membrete institucional incluido. "Policía de Investigaciones".

- Bien, mi amigo. Ahora no sabemos de cuánto tiempo disponemos hasta la próxima visita que vendrá en serio y muy violenta. Tenemos que sacar todo lo que podamos de acá y llevarlo al vecindario pidiendo el favor que nos guarden las cosas, sin decir nada a nadie. Muebles, máquinas, equipos, enseres, absolutamente todo lo que se pueda desmontar rápidamente.

Empleados de la radio y amigos espontáneos ayudaron en la improvisada mudanza. Sólo perdimos la "consola mezcladora" o mesa de controles. Un reducido grupo de miristas, muy porfiados, insistió en llevársela para montar una "radio clandestina". Camino a Puente Alto fueron interceptados por una patrulla militar, allanados, detenidos y ejecutados.

Antes que concluyera el día 11, irrumpió en el inmueble un piquete de soldados fuertemente armados al mando de un militar de grado. El lugar lucía vacío por completo. El Mayordomo que los esperaba con el "documento" extendido en el "allanamiento" previo nos contaba, después, que el militar de rango tomó el papel. Apenas le echó una ojeada. Lo rompió en pedazos y pateaba los trozos en el suelo exclamando garabatos de grueso calibre:

- Se nos adelantaron los chuchesumadre!

Al día siguiente, 12 de septiembre, trajimos todo de vuelta. Rompimos una sábana blanca y añadimos los pedazos. Un largo lienzo que decía "GRAN REMATE GRAN", atravesaba la calle Santo Domingo, desde las oficinas de la radio hasta el local de diversión nocturna "Catacumbas 2000", ubicado enfrente. En una semana redujimos todo a dinero, sin inconvenientes. Vendimos hasta los tabiques interiores para subdivisión de oficinas. A fines del mismo mes se repartió todo lo recaudado conforme a las instrucciones recibidas, sorprendiendo a los sindicatos de Locutores y de Radiocontroladores.

Durante los días finales del "remate" un extraño personaje nos provocaba gran inquietud. Un caballero de edad avanzada, elegantemente vestido, se instalaba a una media cuadra a observar todo. Finalmente se acercó a conversar conmigo en la puerta de entrada.

- Le interesa alguna cosa del remate, señor?
- No. Mire. Yo soy el padre de uno de los Ministros del Gabinete que acaba de nombrar la Junta de Gobierno y dueño del edificio donde se halla esta radio. Estoy aburrido de pedir al señor Sorrel en todos los tonos posibles que me devuelva el inmueble. Ya no sé qué hacer. Sólo me interesa que me devuelvan esta propiedad para demolerla y construir un edificio nuevo.

Pasé, abruptamente, desde el asombro a la euforia.

- Estimado señor. Le tengo una grata sorpresa. Estoy a cargo de la liquidación de los enseres de estas oficinas y de entregar el inmueble a sus legítimos dueños cuando concluya el remate. Le ruego venir la próxima semana para hacerle entrega personalmente de las llaves.

Poco tiempo después, ya demolido el edificio, se iniciaron obras de excavación profunda en el lugar para iniciar una nueva construcción. Sin embargo, estos trabajos me darían una nueva sorpresa. Mi esposa venía rumbo a casa a bordo de un taxi que enfiló por la calle Santo Domingo. Al pasar frente a la excavación, el taxista detuvo la marcha diciéndole:

- Perdone, señora, por lo que hago. Pero no puedo guardar silencio frente a esto. Aquí hubo una radio emisora que fue bombardeada por los milicos, dejando sólo este tremendo hoyo!

Años más tarde, una curiosa noticia vendría a sorprenderme una vez más. Por los medios de comunicación vine a enterarme que el SII hacía indagaciones sobre Luis Humberto Sorrel y su "no declarada venta de Radio Nacional".

Nota final: Poco tiempo después de iniciada la dictadura de la Junta Militar, luego de confiscar la radio emisora denominada "Corporación", procedieron a cambiar su nombre, rebautizándola como "Radio Nacional de Chile".